Hnos. Doña empezó a operar en el año 1977. Entonces contábamos, con unas enormes ganas de trabajar, y una gran ilusión. Nuestro objetivo fue convertirnos en una empresa de distribución de pescado y marisco congelado, capaz de suministrar un extenso y competitivo mercado.

  Con una moral de hierro, nos lanzamos a llevar a buen puerto esta idea.

  Comenzamos con ayudas, más de índole moral que efectivas y conseguimos establecer la sede en Granollers y seguidamente trasladarla a Canovellas.

   Aunque en pequeñas dosis, conocíamos el mundo del pescado y de la distribución por la experiencia adquirida en la venta de helados y esto nos permitió realizar las primeras importaciones.

   Con la experiencia adquirida durante los primeros años, vimos claramente que el futuro de Hnos. Doña radicaría en gestionar nuestras propias ideas, primero con lentitud i prudencia, más adelante con mayor agilidad empezando a construir la empresa.


 Pero nuestra historia no habría sido posible si no hubiese contado con la confianza y colaboración de una plantilla humana magnífica, entregada, trabajadora y motivada.

 Es por eso, que hoy en día, somos una de las principales empresas de la distribución de congelados en Cataluña.